El misterio del reloj, ese que enseña a acariciar no es algo que todos deban saber, quizas porque es necesario desearlo demasiado es que prefiero que si lo deseas me o pidas.
Con ojos de mirar tu cuerpo
miraba la luna, delgada, platinada.
Con manos de tocar tu cuerpo
tocaba la brisa, tibia, suavizada.
Con labios de besar tu cuerpo
besaba una palabra, tierna, endulzada.
Con brazos de abrazar tu cuerpo
abrazaba la soledad, inmensa, alisada.
Con locura de amar...
...Amaba tu cuerpo.
Enséñame a tocarlo,
enséñame el misterio del reloj
ese misterio que enseña a acariciarte,
enséñame a pasear con mis manos
a solo insinuarte contactos,
enséñame a hacerlo vibrar
como a una hoja en la brisa,
enséñame a humedecerlo
como a una hoja en la neblina,
enséñame a provocarte dolor
ese que tanto deseas.
Enséñame a tocarlo.
Con manos de tocar tu cuerpo...
...excité tu alma.
Enséñame a tocarlo,
enséñame a viajar por el cielo
con él a cuestas
...con las alas de las caricias,
enséñame a juntarlo con tu alma
como tú lo haces, sola,
como tú lo haces,
enséñame a olvidar el placer
y regrésame al deseo que hay en tí,
enséñame a regresarte al deseo que hay en tí.
Enséñame... a tocarlo,
a tocarlo... como tú...
Con manos de tocar tu alma
dejame excitar... tu cuerpo
Azul — 13-06-2005 22:13:47
cielodescubierto — 14-06-2005 17:19:16
Sole — 14-06-2005 22:22:09
Perla — 16-06-2005 23:16:17